viernes, 22 de julio de 2016

BIENESTAR Y SALUD


¿DIETAS ÁCIDAS O ALCALINAS?
 Llevamos una vida muy ajetreada, no nos permite dedicarnos a alimentarnos de manera correcta, pensar y elegir los nutrientes adecuados, comparar y cocinar nos resulta una tarea muy pesada, además con los apetitosos alimentos ya cocinados que se venden por todas partes y que facilitan las tareas relacionadas con la cocina. Ahora bien esto va en contra de adquirir el equilibrio alcalino que nuestro cuerpo necesita para que los nutrientes se absorban con eficacia y nuestro organismo elimine toxinas.
         Elimina toxinas



 
 La mayoría de alimentos que ingerimos muy atractivos ante el sentido de la vista y el gusto, tanto es así que con mucha frecuencia nos resulta difícil resistir su consumo. Muy a menudo estos deliciosos alimentos consiguen provocar acidez en nuestro cuerpo, es decir exceso de jugos gástricos, provocando el llamado reflujo gástrico. Éste se reconoce porque el contenido del estómago (tanto los alimentos como los ácidos generados para descomponer y sintetizar las comidas) realiza un recorrido opuesto al de los alimentos. Es decir, este contenido asciende por el esófago en dirección a la boca. Y el problema radica a corto plazo, en la falta de protección que laringe y tráquea tienen contra la acidez y a largo plazo en problemas más serios.

¿Por qué debemos de cambiar nuestra dieta?

La escala del pH (es un continuo que mide desde 0 extremo de acidez a 14 extremo de alcalinidad). Para que nuestro organismo trabaje correctamente, lo ideal es mantener un pH de 7,35 y 7,45, es decir, un pH neutro.


Lo aconsejable es que este pH se encuentre desde la escala neutra hacia arriba apuntando a la alcalino. Por norma se suele abusar de una alimentación ácida (rica en carnes, harinas refinadas, bollería industrial, comida rápida como hamburguesas, bocadillos, pizzas, kebabs o fritos, bebidas gasificadas, edulcorantes, chocolates, azúcar,…), aunque lo más recomendable ingerir un 80 % de alimentos básicos y un 20 % de ácidos. Una de las mejores cosas que podemos hacer para corregir el desequilibrio del pH y por lo tanto recuperar nuestra salud y nuestro peso ideal es cambiar la dieta.
Los alimentos alcalinos son los que se encuentra dentro de la dieta mediterránea y los que debemos de consumir: verduras, hortalizas, agua mineral (a la que se le puede añadir una cucharadita de bicarbonato por cada litro y medio de agua sin gas, mejor), aceite de oliva, tofu, almendras, castañas, pasas,… leches vegetales, mejor si es de arroz, mijo o de almendras.

¡Importante!

·        Podemos obtener mejores resultados con el consumo de alimentos alcalinos aumentaremos el consumo de agua mientras se consumen los alimentos.  El agua ayuda a que el alimento sea correctamente alcalinizado y evita la acidez.
·         Además debemos comer sólo un  tipo de categoría de alimentos por comida y sólo otro tipo de alimento de otra categoría para complementarlo, salvo si queremos bajar peso, que en ese caso está terminantemente prohibido mezclar diferentes grupos de alimentos en una misma comida. Por lo tanto, bajo ningún concepto mezclaremos:
  1. Proteínas con hidratos de carbono
  2. Proteínas con grasas
  3. Diferentes tipos de hidratos de carbono
  4. Mezclar diferentes tipos de frutas como es el caso de las ácidas (naranja) con las dulces (uvas).  
 En relación a las categorías de alimentos hay 5 grandes grupos y dentro de cada uno encontramos productos más aptos a la hora de perder peso.


  1. CARBOHIDRATOS: Arroz, maíz, harina, pasta, legumbres, garbanzos, frijoles, lentejas, haba y soja.
  2. FRUTAS: Tenemos las naranjas, mandarinas, limones, kiwi, piña, moras, uva, sandia, plátanos, fresas y manzanas.
  3. GRASAS: Aceite de oliva y/o de girasol, avellanas, nueves, chocolate, pasas y dátiles.
  4. PROTEÍNAS: Carnes, pescados, mariscos, productos lácteos, queso y huevos.
  5. VERDURAS: Lechugas, espinacas, coliflor, calabacín, pimientos, espárragos, zanahoria, pepino, cebolla, acelgas, puerro y apio.
Además de estas cuatro directrices, hay otras exigencias que hacen referencia a los 5 grupos de alimentos.
  1. Sólo comeremos fruta en el desayuno y a media mañana.
  2. Ciertas grasas como los frutos secos (nueces, dátiles, pasas) las podremos tomar tanto a media mañana como a la hora de merendar. Eso sí, nunca como acompañamiento de la fruta.
  3. Siempre comeremos carbohidratos a media mañana o en la comida. Nunca en la cena.
  4. Las proteínas siempre por la noche.
·         La última comida del día debe ser ligera y la consumiremos por lo menos 2 horas antes de ir a dormir.